A comienzos de 2013 la firma Gallup sacó a la luz una encuesta cuyos resultados indican que Colombia es el país más feliz del mundo; según ellos el 77% de los colombianos encuestados afirmó ser feliz, por esta razón decidí hacer este TOP 5 de las espectaculares motivaciones que lograron que esos casi 34 millones de colombianos hicieran tal aseveración:
1. SALARIO MÍNIMO: $589.500
Creo firmemente que ese salario hace reír bastante, pero no exactamente de felicidad, cuando el mercado mensual para una familia promedio de cuatro personas con los elementos más básicos incluyendo los implementos de aseo y excluyendo la carne el pollo y el pescado, alcanza los 400.000, a eso hay que aumentarle los descuentos por nómina de EPS y Pensión, las cuotas moderadoras que le hurta la EPS cada vez que requiere atención, medicamentos o exámenes, más el costo del transporte que como mínimo es de 100.000 mensuales por persona, el arriendo o la cuota vitalicia por la compra casa de interés social en la que hay una habitación por piso y está ubicada en los barrios más alejados de la ciudad y a eso añadimos los gastos normales que puede tener cualquier persona como usar zapatos y los que se pueden considerar lujos, como talcos para los pies, de la misma manera que tener un ropero de mínimo 5 perchas; sí definitivamente este tema hace reír.
1. SALARIO MÍNIMO: $589.500
Creo firmemente que ese salario hace reír bastante, pero no exactamente de felicidad, cuando el mercado mensual para una familia promedio de cuatro personas con los elementos más básicos incluyendo los implementos de aseo y excluyendo la carne el pollo y el pescado, alcanza los 400.000, a eso hay que aumentarle los descuentos por nómina de EPS y Pensión, las cuotas moderadoras que le hurta la EPS cada vez que requiere atención, medicamentos o exámenes, más el costo del transporte que como mínimo es de 100.000 mensuales por persona, el arriendo o la cuota vitalicia por la compra casa de interés social en la que hay una habitación por piso y está ubicada en los barrios más alejados de la ciudad y a eso añadimos los gastos normales que puede tener cualquier persona como usar zapatos y los que se pueden considerar lujos, como talcos para los pies, de la misma manera que tener un ropero de mínimo 5 perchas; sí definitivamente este tema hace reír.
2. LA SEGURIDAD
3. TRANSPORTE Y MOVILIDAD
4. ENDEUDAMIENTO
5. LA SOBREDOSIS DE TLCS
6. INEQUIDAD
Y como las presentadoras de la televisora, también tengo mi ñapa: La inequidad, que en verdad es un motivo de bastante felicidad, como para celebrar hasta perder la noción. Hay que partir del hecho que según el informe de las Naciones Unidas de hace dos meses nuestra región es la más desigual de TODO el mundo, lo cual se manifiesta en la absurda distribución del ingreso, la falta de cobertura de protección social, el difícil acceso y calidad de la educación además del frustrante acceso al mercado laboral. Esta inequidad se la agradecemos a la falta de una verdadera política social, a más de medio siglo de guerra interna, a la concentración de las posibilidades en un pequeño puñado de empresas grandes y productivas y a un mar de empresas informales, pequeñas sin la capacidad, infraestructura y pericia en los devenires del comercio internacional.
La inequidad es más bien la que resume los puntos anteriores, la ausencia de condiciones favorables para todos, es la que hace que Colombia continúe siendo un país tercermundista subdesarrollado que, so pena el sarcasmo utilizado en el resto del escrito, produce inconformismo, tristeza, desazón y ganas de emigrar a quienes no somos conformistas y que hasta somos desagradecidos, pero que esperamos más de la vida y queremos invertir nuestras fuerzas y entusiasmo en el mejoramiento de la calidad de vida no de manera idealista sino de forma efectiva aunque lastimosamente esta iniciativa también se ve velada por la ausencia de pares afines en lugares de influencia que puedan hacer posible la ruptura del actual paradigma económico, el fortalecimiento de pactos sociales y la unidad de criterios en la conformación del país que sueña una “inmensa minoría” y termino con este cliché ya que tristemente debo concluir que algún porcentaje de esos encuestados asombrosamente se siente feliz. Yo creo más bien que el que desconoce mucho y no se interesa en enterarse, se hace feliz a sí mismo mientras se engaña, aunque finalmente muere tranquilo. Ahora sí ¡permítame reirme!

