Siempre hay y habrá un motivo para celebrar las innumerables y "sui generis” cualidades de la mujer y su imprescindible influencia en todos los asuntos globales, puesto que es la mujer la que, debido a su rol (cada vez más caleidoscópico y ecléctico) determina en altísimo porcentaje lo que va a ser el rumbo de cada individuo. Solo por mencionar algunas características inmanentes a la mujer –porque podríamos embarcarnos en un viaje de ida a regreso a Plutón y no terminar- diría yo que hay tres que son hitos de donde se desprenden las demás: La primera es la maravillosa y asombrosa capacidad que le fue otorgada por Dios de enfrentar fisiológica, emocional y espiritualmente la gestación de la especie humana en su interior; la segunda es la facilidad con la que puede desarrollar sentidos diferentes a los consabidos y erróneamente limitados “cinco”, solo para poder ejercer su sagrado oficio “preocuparse por todo” que no es una cosa diferente a dar AMOR en sus variadas expresiones, el cual no tiene un objetivo diferente a proteger, ayudar y DAR, todo el tiempo darse a quienes ama y, la tercera, su carisma innato, con el cual suaviza todo a su alrededor, aconsejando, acompañando, aportando sus fuerzas, dando aliento, consuelo y refugio, siempre con su ubicua presencia que armoniza cualquier situación paisaje o ambiente (por algo se le llama “ayuda idónea”)… Muchas razones hay para homenajear y festejar la existencia de las mujeres cada uno de los días del año.
Lo que me parece triste y frustrante es que llevemos 104 años celebrando la lucha de las valientes mujeres por recibir respeto, justicia e igualdad derechos y aún, luego del trabajo de un siglo, las mujeres continuamos siendo discriminadas, maltratadas y asesinadas Siendo objetivos, no habría mucho que celebrar y mucho menos con la dádiva de detalles materiales como rosas o chocolates como si fuéramos especímenes de zoológico que tras su situación deplorable se alegran con los edulcorantes de los visitantes que más allá de maravillarse y sorprenderse no hacen mayor cosa por ellos. Lo único que exigimos es que se nos valore como sencillos seres humanos, con todo lo que ello implica. Así las cosas, creo yo que ésta no es algo diferente que la conmemoración de otro día de trabajo en pro de la utopía de las guerreras, valientes y esforzadas que se han dado a su causa, a ellas hay que celebrar.
"Brindemos por las locas, por las inadaptadas, por las rebeldes, por las alborotadoras, por las que no encajan,por las que ven las cosas de una manera diferente. No les gustan las reglas y no respetan el status-quo. Las puedes citar, no estar de acuerdo con ellas,glorificarlas o vilipendiarlas. Pero lo que no puedes hacer es ignorarlas.Porque cambian las cosas. Empujan adelante la raza humana.
Mientras algunos las vean como locas, nosotras vemos el genio. Porque las Mujeres que se creen tan locas como para pensar que puedan cambiar el mundo, son las que lo hacen".
Jack Kerouac
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